martes, 18 de noviembre de 2008

Carlos Rogelio Garcia

Extractos de: "Podría ser o solo es"

II

Pequeña diversión en el absurdo.
Sorprender tu mundo, ocupar tu sexo.
Hábitat confortable.
¿Blanco engañoso? No se.
Ciertas verdades de mi locura
Ya te pertenecen.
Despertares sin haber soñado.
No soy apto soportar histeria.
¿Es solo amor u obsesión?
Azul niña desgarras mi razón
(pequeña, nociva).
¡Absurdo!
¿Qué ley me aleja?
¿Qué vacío me invade?
Sin tu sonrisa, insanas las formas,
Solo sinceros instantes.

IV

¿Pensaba que todo había acabado?
Me equivocaba, ese era un camino herrado,
Nunca lo hubo, te trasmutabas.
¿Amor en tus palabras? No se.
Si Verdad en tus brazos.
Mi conveniente dolor, cerraba espacios.
Adicto, en el frío caía,
Idiota volvía a mi vacío.
¿Cómo podría proteger tu alma? Si me mataba.
Aprender a manejar el impulso,
Compartir y no mentir, escuchar, no huir.
Tus labios me enseñaban.
Perdón a mi hipocresía,
Pero cree… mi sangre será la ofrenda.

VI

Luz que alejas mis gracias a las sombras,
Parezco el ave sin cielo,
Un sueño sin manos.
Besos sin aire de amante, dibujan tus labios.
El fuego es húmedo
O mis ojos lloran.
Siempre bajo tierra y en el mismo camino,
Crujen las entrañas de mis seres,
La flor es adicta al cadáver.
Mi voz es una amarga sonrisa a lo real,
Tu cuerpo sensible a lo inexacto,
Detiene el rotar de los ciclos.
Quedar parado amando y observando,
No ser dueño de tu piel, de tu calor,
Dejar caer la lluvia en mi sangre,
Llevar mis latidos al silencio…
Al ruido del silencio.

VII

La cama no conforta, preferir el sufrimiento a solo ser vacío.
El sueño inquieta a las sombras, la civilización lo ha roto
Internamente y el odio sopla por sus fosas nasales.
El unicornio es el niño en su pureza
Y en su evolución nace el dragón, la sabiduría,
Que hoy se extingue en ausencia de razón.
Y entonces se pregunta:
¿Por qué no habrá en la noche un camino abierto
Por el cual se pueda correr una eternidad
Alejándose de la tierra…?

viernes, 10 de octubre de 2008

Eric Thiemer

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comunicarse via mail ethiemer@yahoo.com.ar



Naufragio de la instropección



Sin Titulo



Legitimamos

verte otra vez muy lejos apenas percibirte
y el adiós se entromete, el tiempo es distancia.
En la noche lastimera, saco tinta de mis dedos
mi corazón habla y habrá que congelar las palabras,
servirán para mañana
hoy no sirven.
La soledad no es buena consejera.
Y ni toda la sabiduría de los libros cura la miseria.
La caridad es un paliativo, un placebo asqueroso.

Salir a las calles no es la solución, las conozco bien,
enseñan pero a puñaladas, después de noches
de vagar sé que encierra este teatro.

Sí! el arte me da todo lo que necesito
para vivir.

Con los objetos de mi cuarto proveeré de cultura
un humilde palacete.
Tu traerás la cocina y heladera.

Suena música, los perros duermen
les agrada.
Tenemos ganas de crear,
creemos en nosotros,
nos comimos grandes bibliotecas,
escuchamos discos de verdad.

Y hay pasta, contenido e ideales.
Nacimos en este mundo,
llegamos al bajo fondo
y encontramos en la expresión la
única salida para seguir viviendo.

Así se cocina la única
amistad,
fraternidad.
Yo y mis amigos,
Legitimamos:

lo que las abuelas,
Madres,
Tías,
el mecánico,
el pandero,
el profesor de secundaria,
el policía ,
el abogado,
el oficinista,
la universitaria...

Toman por hobbie.


A Norteamérica.

1

Y la guerra que se muera
en un puto insulto,
que los que la crean
no se eleven en los castillos
de la gloria,
que salgan por la
puerta de atrás
de un teatro porno
o se recreen como cerdos
en el fango.

Que vean a los niños muertos
como a sus hijos (lo terrible
es que no aman ni a sus hijos).

2

Ya es invierno Norteamérica
sigan la cultura del jazz que es mas
sana, olviden al nuevo Führer,
dejen las armas salgan a bailar.

Ya oscurece Norteamérica
su barco se hundirá como
el de todo imperio asesino.
Cambien la pólvora por pan
eduquen a sus hijos con el amor
sigan la no-violencia.

El sol es mas bello
que un portaaviones
la paz vale mas que tus
verdes billetes.
Se puede cambiar,
uno se puede arrepentir
eso también es ser hombre.


Tu nombre no te nombra

Camino solo.
Viendo lejos
siento soles.

Solo encontrar
el nuevo día
despertar.

No te nombro,
no te alcanzo.

Ya verás que
te busque
noches largas.

En mi adentro,
sentirte
es tocarte
ya eres lejos.

Tu nombre...
no te nombra.


Todos niños.

Porque solo veo al sol
esas pequeñas bestias
que muerden mis entrañas
mas se empecinan
y yo solo quiero cantar,
nadar entre peces de colores
pasar tardes
comunicándome con las
aves,
compartir mis juguetes con
los niños.

Desenfundo mi flauta
para hablarle
al sol
y mi melodía
juega con los arboles
y yo veo a mis amigos
rejuvenecer...

todos vuelven a ser
niños.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Sebastián Bruzzese

-II-

trescientos
o más, un poco más

-No me mentís

pasaba una lucecita tenue,
de vez en cuando
¿dónde estaba?

pasaban trescientos
o tal ves más
de esos pequeños pinchazos

-No te mentís

nauseas un poco
y agua

-No mentís

pasaban esas lucecitas
del encuentro,
de esas que se prenden y se apagan
todo el tiempo
(como los pinchazos)

mentira la continuidad

lucias 0,002 mg de polen
en cada hoyuelo al reírte… las hadas que te rodeaban
estornudaron

mentira la consistencia entera

los ojos
la mirada
el azul: yo

-III-

como un pequeño fósforo
raspado contra esa superficie
marrón anaranjada estalla
tu sonrisa.

¿cuánto tiempo hace éramos marsopas
o coatíes o gavilanes?
¿hace mucho éramos monos?

la Palabra es una caricatura miserable

lucecita transparente
nos delata, deseándonos,

las manos revolviendo el aire
para que no sea tan pura
la sensación
tan fuerte

fósforo encendido,
como gotas,
como migajas y migajas de tanto

¿esas luces que se asoman
del sur, trepan y acicalan
con asombro nuestros cuerpos?

-X-

¿cómo decir
como
traducir?

yo no se
yo siento
yo me diluyo

en mi cuerpo el mundo
que entra como un hilo,
un sendero ¡un río!

los peces
y las alamedas
nadando
reptando
en la luz
de la tarde

terminan las palabras
empiezan las voces
ofrecidas al clítoris

y las guardas
¿dónde? ¿adónde
guardás esas voces,
dónde
guardás la nada?

¿venden en el once
ese tipo de dispositivos?

unas palomas picotean
las migas
en las viejas y amarillas
baldosas a rayitas:

yo no espero
yo siento
yo me diluyo


-XIII-

sobre el tronco dormido veía
el río a lo infinito de lejos
y ahora

arrojar una piedra
y que se deslice
sobre la superficie
del agua

y que se hunda

es ese instante de hornero
de gorriones gritando
el ahora
entero

la inmensidad desplegada
en la distancia
en la cercanía:

era un mar de río aquél río,
aquel reír la inmensidad,
surcada por veleros
aves sucesivas
que el río dejaba pasar
y tragaba


-XVI-

el croar de los escuerzos
querella los silencios

en la noche,
los grillos me devuelven el eco
sordo del mundo

que se mete por mis poros,
con sus labios de viento,
con sus arrullos de polvo

jueves, 18 de septiembre de 2008

Demian Mazur

Extractos de: "13 poemas"

Cuando jirones debajo
un cielo ámbar durante la noche.
Como un verde racimo despierta
encandecido.
Y con rayos primaverales en versos de
tu boca.
El silencio se agranda y se silencia.

*

Cae la lluvia
la lluvia cae...
Caeré anclado,
si me nombras.

*

¿Llegará lejos el viento?
(Más lejos el vuelo)
¿Llegará lejos la nube?
(Más lejos el viento...)
¿Qué llegará mas lejos,
La noche,
el sol
o el poema?

*

Verónica

Esmerilada al viento marea tu sopa
arrellana,
Sin tónicos ni verdades, deidades de la
sombra.

En el falo pueril que es tu zozobra núbil
canto arremolinado.

En la sinuosa sierpe de tu pelo, y tu
redondez blonda y morena.
Y mi amor cruel como el estío aunque la
muerte astuta ampare un solo canto triste.

Fluidos de menesterosos celos por tu
nombre. ¡Verónica!
Por tu malicia deliciosa al fruto de tu
vientre trémulo.
Lugar de mi jocoso ungüento en la lengua
voraz.

Alzada en mí, trasvasada por la noche.
Mujer estrella tu nombre en mi
empuñadura.
De haber sido tu amante y tu testigo.
Será cruel el beso que tu boca roce para que
fulguren tus mejillas...
Y quieras siempre más y más hasta el
desasosiego.

*

FRAGMENTOS

El verano adorna los pensamientos ociosos,
Es el tedio sombrío en la mirada simple...
No hay futuro que advierta la inocencia:

Luego de aplacar los sentimientos humanos;
No ser aquél hombre gordo, obsceno, triste.

Me he vuelto sobre los asesinos.

Fragments

L'été décore les pensées contemplatives,
C'est l'ombre tiède dans le regard simple...
Il n'y a pas de future qui avertisse
l'inocsence:

Après avoir apaisé les sentiments humains;
Ne pas être cet homme obèse, obscène,
triste.

Je suis revenu sur les assassins.

*

EL MURO

Yo sé de lo posible y de lo imposible
Y que con poco se contentan...

Más dura la idea que el muro
Más duro el muro que la idea.

¿Así han dejado mis pies acorralados?

Ahorrarle al estilo que
A muerto quien espera.
(Yo sé de lo posible y de lo imposible)

*

jueves, 11 de septiembre de 2008

Rey Larva

Extractos de su tercer libro:

" Rey Larva y las puertas del viento"



I


dejo el misterio de un ayer perverso,

y en este hoy se aleja,
loco,

se va a quemar en ruegos,
en nuestro Ser,
el alma,

quiere yacer tesoros,
con nuestro amor,

la pasión de un mañana,

¿lo dejarás hoy Ser, hermano,
en el perdón de un hombre?

¿se lavará el barro de su razón,
tan negro?

hoy voy a ver mis soles,

la libertad,

el color de ese cielo,

hoy voy a ver blancos días,
futuro,

y la verdad,

la vida,

voy a andar lo puro,
que un Ser creó divino,

hoy voy a ver que viva,

nuestra canción,
al cambiar el destino.




II


un horizonte que sólo nos mira,

con grandes ojos,
lejos,

un horizonte,
vida,

que se hará de todo,

un horizonte,
lejos,

un horizonte,

el mar,
su yodo,

un horizonte que es más que la suerte,
y nos espera alto,

un horizonte,
siempre,

que nos dirá el tiempo,

un horizonte,
prados,

un horizonte que será lo eterno,

un horizonte que bueno nos lleva,
hasta el lugar que calma,

un horizonte,
estrellas,

de la verdad divina,

un horizonte,
alma,

de este amor,
la luz que nos brilla.

jueves, 14 de agosto de 2008

Sebastían Matías Oliveira

extracto de Antipoemas -Sebastián Matías Oliveira- soyloperdido@gmail.com

***
Algunas consideraciones metodológicas: el estar tan próximamente involucrados en esta triste historieta de amores varios puede producirnos mareos y temblores. Para eso he diseñado una interesantísima serie de recomendaciones que dejo a consideración. No vaya a creer que es una cuestión de pastillitas, le soy sincero. Véanos como una costumbre olvidada, esa de ir desparramando con la mano panfletitos... ¡Qué le vamos a hacer! Estamos enamorados de esta idea...
***

4

Titanic rave


un barco inspiró
una canción de amor
y con eso armaron
una película

un garage arma un cd
demo para radio
y sólo para radio

hay un piercing
en el botiquín del baño
y una crema para granos
punchi punchi



5

un panel de amor
atrapa-sobras
quiere vender rutina
y pide crédito al Estado
desde la televisión.

cuarenta votantes
acuden en masa
al estudio
desde su celular.

Made in Taiwán
confirmo el oráculo:
40 besos para repartir.

REC.



6

la cortina del programa
es de una marca
de naranjas.

de una marca de naranjas…

sin asco
escupen las semillas
que muerden
los expertos.

Fibertel
brinda seguridad
protegiendo las casillas
de correo.




7

batiendo huevos
se llega al espacio
y todo parece
Normal.

fuga de Sopenas
en Marcos Paz.

Fernando Van Lacke

De: " Estallando a la velocidad de la luz"


III

Ser una nota flotando, y que bailando:
se aleja hacia la eternidad.
Un error, una mancha en la disciplinada tela.
Interminables pátinas de óxido en el violento
hierro.

Si estalla la furia de mi corazón…
me iré en mil colores, hacia cualquier lado,
hacia todas partes estarás,
rodeándome con la música del cosmos,
como un astronauta que hurga en su
calendario;
escogiendo los deliciosos peligros,
su talismán lo mira asustado.

Echó su moneda sin suerte/
donde los árboles extraños crecen.

Y mas allá…

Me desabrigo a la interperie.
Quisiera temblar y que alguien me cubra de
manos y de hojas
envuelto en nueva forma humana.

Ser tocado por indefinidos de cerámico;
quisiera ver ojos llorados
y estupideces derretidas;
mientras la tinta se moldea en los caprichos de
mi alma,
mientras no intervenga mi mente, el lugar se
crea.

Subamos a los árboles/
y seamos botes borrachos en la locura
olfateemos nuestras axilas,
en otro lugar estará lloviendo,
en otro siglo estarán mirando
y mirados por ellos, nosotros nos miramos
Y mirados,
hoy estamos, mañana quien sabe.

Y más acá…

Lo que quiero y lo que no
se rozan sin darse cuenta
y sonríen,
mientras me disperso
como una nota música a la eternidad;
como un error en la disciplinada tela,
bailando.



VI

Déjame estallarme,
que necesito desvanecer el cielo.
Y vos… invitándome a volver a soñar;
porque los dioses ya no me miran más.

Entonces, corro por el aire
y soy,
y soy más que nunca,
dejándome guiar por las palomas de mi pecho.

Y me despojo del tiempo.
Y me despojo de esas estúpidas cadenas tristes,
como un río sin destino,
sin sentido.

Y más aún…

Entonces, río de delirio
y espero que me sepas perdonar,
por esperarte al otro lado de un tren que no
pasó

Alucinando, delirando, amar, así.



VIII

Sabía que ahora no hay mañana,
por eso me encanta desvanecerme en este cálido
abismo,
mientras mi lengua desea el vino,
cáliz que duela suavemente.

Percuten, se meten en mí,
me veo vicioso tirado sobre delicados capullos
de acero.
Corto mis labios con el filo de una hoja pentagramada
en el obsceno vicio.

Muérdanme, en el piso estoy indefenso;
ya aténme; a veces el amor es un plástico al
que temo;
háganme opio, quemen mis manos idiotas.

Y cuando baje…

Correré atravesando la noche larga,
en mi pelaje brillante
de puma libre y solitario.

En cuanto el temor, alucinándote esté,
irás cayendo en mis suaves telas
con tus senos abiertos;
y será aquí y allá
con tus senos abiertos




Después de tus remolinos o tus silencios

Después de sus remolinos o sus silencios, después de estar sostenido con todos esos gestos desinteresados que eran nuestros, nada más que nuestros. Después de los sacrificios y los abandonos, después de los inviernos por la ventana, alcanzados por la nieve de nuestros exilios. Ya después, nos vimos compañeros en la fatiga, en otros anhelos. Como si el tiempo no hubiera dado tregua, y en cambio, hubiese marcado cada acontecimiento en nuestros rostros. Fue después del frío, cuando ya las fotografías no venían con tantas historias ni exóticas fragancias de aquellos mares en donde nada ha sido descubierto. Fue después de todo tierno recorrido por los cuerpos encontrados. Fue después de todo, absolutamente de todo.
Ya habían pasado las estaciones del año. Aquellas nos habían encontrado mudos, sin una mínima palabra que contuviese un mismo significado para los dos. Nos sentábamos juntos en aquella mesa, la nuestra, y nos mirábamos largas horas, intentando adivinar mutuamente nuestros pensamientos; tal vez fueron las dudas las que nos fueron moldeando, desarrollando la distancia que no se puede atravesar, aún queriéndolo hacer. Nunca hubiera podido creer que ese era el comienzo. Debo confesar que ya no me interesa algún final, por más inesperado, por más sorprendente que sea.
Silvia era dulce como la miel, sus manos así lo expresaban y todos los que la habíamos conocido concordábamos en esto.
Recuerdo que una vez, muchísimos años antes, nos encontrábamos en una plaza cerca de los juegos en Santos Lugares, cuando de repente me abrazó con todas sus fuerzas y susurró a mi oído -no me sueltes- a lo cual respondí -¿por qué habría de hacerlo?-. Sólo nos mirábamos, no eran necesarias más palabras que esas para que las intenciones quedasen perfectamente expuestas, aquel era también nuestro lenguaje.

Silvia prendió la luz. Ahí estaba yo, desnudo, temblando en el suelo, cubierto de sonidos; las hojas se encendían sobre mí, ya no podía evitarlo. Silvia no podía verme, ni tocarme. Mientras tanto, yo me volvía polvo, ceniza, un gigantesco hueco invisible. Ella fue como un cardumen inexplicable que no podía verterse sin desesperación (me pregunto: ¿cuál es el altar en el que un ateo debe pronunciar sus oraciones?). ella estaba ahí, aunque se había ido con la primavera y no pude olvidarla.
Junté mis cosas, una cantidad enorme de caños de pvc, latas de fluido M, un conjunto excepcional de cuarenta y siete llaves entre otros instrumentos que guardo en secreto, todo cuidadosamente limpio.

Mis hojas, y valga la redundancia, eran mías, eran lo único que me reservaba para mí. Caños, latas y llaves podían ser encontrados en cualquier parte, tirado en el piso, eso no importaba; pero mis papeles, aunque estaban desordenados, arrugados como nueces misteriosas de los nogales más arrugados, eran los verdaderos sonidos que no podía recordar. En ellos, Silvia estaba siempre joven, eternizada en una escultura de símbolos mucho más firmes que el propio mármol, en ellos yo la celaba y bebía cada noche de su boca. Por eso estaba tan apegado a estos.
Mis hojas son las que no me pude llevar. Intentaba agarrarlas pero se escapaban de mis manos, otra vez la arena se encontraba cayendo entre mis dedos como tantas veces antes me había ya pasado. Me acuerdo que le pedía a Silvia por el amor que me había tenido que me dé las hojas.
Silvia no podía recordarme ni sentirme, de todas maneras aunque supiese que no estaba ahí, yo acariciaba su cabello y le cantaba al oído, hasta que quedaba profundamente dormida en la cama que había sido nuestra.

Difícil fue saber quien de los dos era el inexistente. El olvido, como un devorador gigante, fue más que el bramido en las escolleras, fue el arribo de las olas a las playas marcadas por las huellas innegables que luego desaparecieron. Ahí estaba yo, entre todas sus cosas, frente a sus narices, esperando reencontrarme con mis hojas. No quería el sonido, el silencio me bastaba como para conformar el espacio que necesitaba, lo importante eran mis hojas, sin ellas me faltaba el oxigeno.
No podía marcharme, aunque Silvia me lo pedía asegurándome que ese no era su nombre y que nunca antes nos habíamos visto. Yo sólo me quedaba mirándole con la vista media perdida, como siempre lo había hecho, guardando la esperanza de que recordara.
Con el tiempo se acostumbró a no recordarme, incluso su trato fue volviéndose más cordial; me saludaba a la mañana con un “buen día” o a veces interrumpía sus actividades para preguntarme “disculpe ¿me dice la hora?”. Yo aprovechaba esos momentos para preguntarle por mis hojas, pero ella se las arreglaba para evadir el tema. Luego, retomaba su ensimismamiento tan característico, hablaba y se reía como si la casa estuviese llena de gente.
Fue un momento exactamente determinable, preciso, el día que levantó el tubo del teléfono, sus palabras fueron contundentes. Recuerdo como se dirigió a mi persona sin verme, pero bajo ningún aspecto existió la indiferencia, el planteo fue directo. Con absoluta claridad, me rescato del olvido, tomó mi persona diseminada y la acobijó en el calor de su distancia. Dijo:
-hola, habla Silvia. Llamaba para decirle que las hojas son suyas. Véngalas a buscar cuando quiera.
Colgó el tubo y continuó con sus actividades, pero ya nunca más ausentó el brillo de sus ojos, de su mirada. Yo permanecí en silencio, a su lado sin emitir sonido alguno, lo inminente sucedió y ya nunca más nadie, absolutamente nadie, pudo alejarme de mis hojas, ellas las del mayor grado de perfección...

neBÜla


geometrica sÖledad
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viernes, 25 de julio de 2008

m ceniza

Tarde temprano


Fuimos a ver una buena película
Recorrimos juntos el gran mercado
Ella entra y sale con discos de Ringo
Ella está tan linda con su vestido

Caminando ante la autopista
No es posible mirar a los demás
Durmiendo juntos en el Lezama
Un solo paño tuyo trae el sereno sol

En la mañana sólo yo despierto
Busco llaves y agua fría
Ella sigue super linda sin su vestido
¿Hay algo que pueda superar este instante?

Sin rosas para regalo
Igual le llevo unas pocas fresias
Recorro tus mañas más preciosas
Los miedos se posan en los árboles

No hay piletas de cristal
Ella mira por la ventana
El recuerdo de un buen film
Ella sale en su vestido cruel


No puedo conducir
hasta allí



Nunca me gusto bailar
aunque no puedo decir
que lo odio.

Ella dibuja mi cabeza en llamas
y el teléfono debe estar en su
lugar.

Hipnotizo las plantas alrededor
le limpiaría los vidrios.
Conformaría su presencia
de luna astral.

Ramas de destrezas en su habitación
Juguemos aquel sendero de luces
Yo no busque estar tan mal
No puedo conducir hasta allí.

Fue un mes pop para mi
Tuve todo lo que elegí
Incluso el viaje tan esperado
en los vientos.
Cerca del cementerio con torres al costado.

Miss nena del bien y el mal
Ya no es lugar especial
Las plantas están escuchando
Sin vos.

sueño

Tengo un sueño.
Martin Luther King escucha desde el balcón y el tirador llora a su lado.
Luca despierta, convida a todos los parroquianos y mira el sol por primera vez en años. Después conversa con Mapu y le pide una canción de amor. La hermosa niña de luz lo resuelve. Miguel y Federico conversan y llaman a las alturas de las águilas pop…
Sokol canta y canta como sólo el corazón sabe hacerlo. Hurlingham espera por lluvia para los caballos.
Una canción más. De los Ramones, de Joe Strummer, de Lennon, no sé, suena Nick Cave o era Drake? Syd Barrett mezcla los sonidos hendrixianos.
Ahora que todo terminó y no hay pibes con hambre, el club anarco que no es club pero sí libertario presta su pic nic para el show de las nubes celestes que sólo se ven desde la tierra.

martes, 3 de junio de 2008

Emilio Gallagher


XXII


Ese día supe
de qué se trataba todo esto,
que se trataba
que todos los días
son tales cuando son separados
divididos
fragmentados
entonces supe todo el día
la noche
la mañana
y ya no pensé en la sucesión
supresión
sujeción
ni en la necesidad exigente,
ni en aquello que se aleja,
ni en lo que está por fuera,
ni en eso de lo añorable.

Ese día supe
de qué se trataba todo esto,
que todo está siempre
supe eso de siempre
y supe de todo
que no es tomar las cosas
sino fundirnos
fluirnos
dejarnos fluir
que todo está acá siempre
(luego supe,
siempre y cuando)

Ese día supe
de qué se trataba todo esto
pero te fuiste
me fui
nos fuimos
y lo fluido es contemplable
inaprehensible
ajeno
extraño
y el mítico sol es calor
fastidio
tedio
y el trayecto que nos unió,
distancia
barrera
impedimento
y las palabras,
cosas con que nos negamos
herimos
increpamos
encerramos
y lo uno,
dos unos.


XXIV

Me acerco
y la sigo viendo,
los sigo viendo
de reojo.

Me acerco
y pienso en enojarme
con ella
con ellos
conmigo
y no me sale
natural

y lanzo otra mirada,
desesperado
por entender las cosas,
mi vida,
[ese paréntesis]

Me acerco
y de reojo
la veo mirarme,
entonces me regocijo
y, sin saberlo,
algo cambia

la veo mirarme
y siento que el llanto
tal vez convoque
a mi pena dispersa
y la expulse.

Entonces me río
y espero las lágrimas
infructuosamente.


XXV

Ahora no tengo
a quien dedicarle
de quién hablar
de quién hablarte
de todo aquello
y definitivamente
no me hallo

A veces pensé imaginarte
y me detuve
porque ya no sé si estás
ni si esto de algo sirve
ni si de esto
algo sirve

Otras, pensé imaginarte
y me detuve
por qué…

Hoy, por fin, pensé una vez más
pero ya no te vi
y no vi a nadie
no vi más
ni vi.

Vos que ves
qué ves
decime
decime
decime.


XXVII

Estuve cerca
ahora no tengo
ganas de decir nada,
nada que decir

Estuvo cerca
supe de qué
qué era,
que era
eso

Estuve cerca
supe que era
que esto era
y que era eso

Estuvo cerca
estuve cerca
que no se está
sino cerca
que sino cerca,
no se está;
que lejos,
no se está
no se es

recién estuve
cerca mío.

sábado, 31 de mayo de 2008

Leandro Mastroianni

Rosa de Rocio

Hay una rosa que no tiene dueño.
Hay un cielo con mil colores,
Hay una pradera azul
profunda como los verdes
mares que la rodean.
Hay pájaros que cantan
vientos de invierno y verano
Y en medio, mi corazón
descansa, a ti abrazado.
Mis sueños cortan madera
mi voluntad las anuda
con ellas mi amor
erige un castillo,
mi coraje un velero
mis manos una torre,
y llegado el día
la fuerza y realeza
de nuestros sueños
les permitirá lograr
que el universo
posea la magia y belleza
que tienen tus ojos
justo en este momento.

Gastö Van Lacke

*Vuelo*





*Tierras perforadas*






LOS PLANOS SE SUCEDEN-


Adoquines reflejando brillos del sin tiempo fulminan a
la luna
-
Conciencia conversa apagada en las noches anónimas,
Abren al ser su otro
como piernas devoradoras de calles ausentes de vida
primera, primitiva.
¿Memoria abre ajenas?
Noches fueron,
noches de los brillos fulminantes
viéndome enfrentado
a las primeras visiones de lo que soy.
Llegué guiado por la estrella solar,
en muchos trenes de recorridos mínimos hacia ambos
lados
alejándome de mi destino o encontrándolo
como el brillo recorre el adoquín fulminando la
historia.
La casa estaba llena de almas perdidas
apenas hablaban, gemían esporádicas noches
como si susurrasen agónicas
canciones de altas planicies blanquecinas.
Pequeños grandes seres cubrían con curitas el lugar,
hermanada tripulación
también de sangre.
Jóvenes viejos, viejos jóvenes alegres de ningún lugar
con códigos, sin tiempo, con historial.
A veces daban miedo y a la vez provocaban
una gran atención:
semejaban áureas luminosas
como signo de lo que se es
mantenidas ocultas
ensayando estando
su noche personal.
Aunque agua aire sea fuego tierra
Y no actos que simulen lo que no es
cuando no hay porque fingir sino decir
sin asfalto los adoquines se hunden en la tierra
progresivamente
obligando pisar de otra manera a cada paso
pasos cautivos y de una prudencia exquisita
ninguna tierra está exenta de las guerras.
Ellas, en sus brebajes, provocaron esta sucesión
de mundos transparentes, abismales y consistentes
como los sueños.
Sí, noches radiantes, tan felices como pavorosas,
encerrados en la casa interminable de aquellas calles.
Paredes de noches y humedades
como espejos de fuego de los bosques,
seres desvelados en hondas pesadillas.
-
Observando la memoria explayarse fuera de nosotros
cambiándonos a su libre trajinar.
Tan inmensamente muertos,
como sueños imposibilitados de extinguir
como el espacio que hay entre los recuerdos
y lo que está pasando justo en este momento,
y volvieron en esta reunión, de los pasillos a la
terraza,
las fiestas más concurridas del pasado.
Cimientos de raíces, la calle y la casa,
espesos árboles acompañan a los transeúntes.
Conjunción de la noche antaño siniestros entraron;
siniestros de excesos, soles apagados, castigos de
luna,
reproches tardíos, a tiempo bajaron la premisa,
como vientos secando las humedades
y la primavera sería al fin algo benigno.
Los siempre forajidos encontraron en aire
la fragancia protectora, la hierba prensada,
y por encima de la casa, la esquina y los árboles,
tiritaban ínfimas y lejanísimas conciencias,
secretas voces de estrellados vueltos estrellas.
Cuando vi el brillo en los adoquines tras la caminata,
la calle se hizo en cuadrilátero de luna misma,
había estado corriendo los días absurdos
sin dar con respuesta alguna,
ráfagas de mirra y crayones se hicieron en un mapa,
devolvían los brillos que habían sido fulminados
devolvían el tiempo a lo que no había llegado
como testigo y parte de lo que pasaba.
Sombra de todo lo que ocultas,
memoria en mi presente enfrentado
junto a otras memorias encontradas
fuimos testigos de la luna fulminada
transformando a través de sus brillos,
adoquines, casas, árboles, habitantes del tiempo
fugado.
Sueños surgían del chocar intimidades en el tiempo
fugado.
-
Nuevamente comenzaba la primavera,
vientos y soles secaban las humedades
de brillos mortecinos que todo lo resaltan,
aullando el palpitar de los corazones atormentados
que se auto congregaban en el borde de la naturaleza.
Nuevamente impulsos de hermandades
limpiaban rencores antepasados, esos aires
estremecidos,
cada uno decidió cargar con su culpa y no echarla
creando enemigos
será en fiesta bajando todos un poco las premisas
sin falsas justicias y políticas aisladoras
que compran muertos con sus subsidios
en vez de convivir con sus almas, que están aquí al
lado mío.
-
Las ciudades crearon el puente una vez más
los pabellones darán al salón, el salón a la verdadera
calle,
oxígeno que te devolverá el color de tu áurea, agua
bebe ser.
Eran visiones las que me llevaron a enemistades
para finalmente dar con los aliados
que me acompañarán en este y en otros universos,
que me darán vida en la memoria
mía y la de los que comparten sinceros acercamientos
antes, ahora y después.
Sueños que llevan al camino de la elocuencia
espectral.
Sueño de algún misterio que responda el porque
convoque y continuar.
Sueño a la casa como noche
en la que caben todos los esenciales brillos.

Juan Ignacio Barragán Fuentes

I

¡Fuerza!
cuerpo mío
tuyo
de aquel
no queda
salida
somos uno
tu me das
yo te doy
no hay más
qué agradecer.
Solo fuerza
Para despertar
Cada día
y que tu propio
color coloree
tu vida
o darle color
con el color de otro,
no hay nada más
hermano
no me veas llorar
ni sufrir
no me veas blasfemar
ni partir
ni quebrar
ni maldecir.
Solo digo
fuerza
con mi canción
de energía
con un pie
y con otro
comparto
melodías
quiero irme
al más allá
algún día
desnudo
para siempre
en la huida.
Madre
padre
hermano
amigos
pobres
enemigos.
Mujer
amor
odio
mendigo
no llores
madre
mis entrañas
son tuyas
no ves
mis regalos
-no importa-
comprendo
tu lucha
única.
¡Fuerza!
humano
comprende
perdona
comparte
la aurora
tu honra
tu hora
designios
de mi boca.
Nada
en el océano
nos pertenece
ni en la tierra
somos dueños
de todo
nada
nos pertenece
comprende
sincero
mi canto
esfuerce
por dios
mi alma
que débil
enfurece
noche a noche
insomnio
padece.
Por dios
nunca mas
humano
mates a nadie
con tu mano
mortuoria
ni construyas
rápidos
sepulcros
que huelen
a sangre
roja.
¡Fuerza!
Amigo mío
que en declive
te encuentras
volveremos
a estrecharnos
las manos
cuando muera.
Toma
cuenta
gran ser vivo
no sueñes
con Saturno
de zafiro
ni Júpiter místico.
Somos uno
un planeta
un amigo
un designio
de mi boca
tu boca
y el abismo.
La tierra
el designio.

II

Robé una lapicera
sin darme cuenta
también un encendedor
que brinda llamas sin esfuerzo.

Los libros están tirados
suena una canción hermosa
mientras miro
a dos niños besándose, loa

petrificada en un retrato
que todos olvidan,
ya paso la tarde,
la noche se apodera.

Mil matices turbios,
muñecas de porcelana china
un mantel en la camisa
que me llueve en el alma.

La base de la música
es el silencio: éste
cantautor mimetizado
que sin cuerdas canta.

Ella baila, escribe a su antojo
sobre el papel del árbol
roba sin que yo repare
esfuerzos de mis llamas.


Hoy robé un dibujito
grabado en recuerdos:
todos están locos
en la sucia buenos aires.

Viejas frías en el once,
baratijas chinas
en ojos de mendigos
mientras niños estúpidos
besan niños estúpidos
Por comisiones qué comer

Mientras viejas frías
de agria leche
sin corpiño no amamantan
amantes niños perdidos.

Hay días que siempre
damos la espalda a alguien
mis amantes dichosos del olvido.

III

Yo trabajo
cuidando a un
animalito
que quiere
escapar
constantemente.
Lastimó mucho ya
y puedo sufrir
mucho si es malherido
y encerrado en otro lugar.
Pero solo piensa en plasmar
y la vergüenza me ayuda
a enterrarlo tanto
que puede morir.
Pero mi amor
no dejara
que suceda
tal cosa
porque quiero
que viva
para siempre.
En realidad
no es vergüenza;
son culpables
fuerzas
que ni cuentas
llevan
de animales
de antaño.
Por eso cuando
los vecinos
se despiertan
y preguntan
¿qué hará éste
todavía despierto?
- Yo trabajo...
Exhausto quedo
a la vera
de que nada
le suceda
a esta fiera.
Tengo una labor
muy grande
de tratar
de que no muerda
Mi corazón
Para luego
enterrarme
y yo, “el conocido”
sufrir muchos años.
Me arrancó
de las manos
del placer
a todas
las mujeres
sinceras
o bellas,
molestas
de tierno
amor
me las quitó,
con las fuerzas
de musas
oscuras de pasión
para que todavía
falte
enseñarme
que tenemos
que callarnos
para siempre
algún día
los dos
como tregua
y pacto
como bondad
para no lastimar
nuestro amor
que es grande.

IV

¿Qué verá mi ojo invisible
que mi alma llora sin respuesta?
Miro la eternidad y lloro
el declive de mi vida.
lo profundamente estúpido
de vivir; vivir para llorar
las miradas que no me encuentran.

¿Que verá mi ojo invisible
que te llora como una despedida?
¡¿Qué será mi muerte?!
de mí, de mis días
de mi piel, de mi tristeza,
tengo miedo de esta fuerza
que me inquieta y me da frío.

¿Qué verá mi ojo invisible
que despierta con entusiasmo mi niñez?
que con pequeños vidrios
torna mis ojos acuosos
de espasmos, de noticias
del otro lado del mundo
susurrando que esté alerta.

¿Qué verá mi niño?...
hace tanto que no recuerdo
sus palabras en el infinito
y ahora viene riéndose
y jugando ofreciéndome
su mano en las nubes
¿qué llora mi ojo viendo al niño?

Quiero morir, no quiero vivir más
Quiero vivir, no quiero morir más
(ahí está el resumen de la vida)
mientras él me entrega su mano
y me la quita preguntándome
¿quieres morir?
¿soy tu transformación?

¿Viviré en el sol o en la luna?
¿qué verá mi ojo invisible?
¿las montañas recordaran mi cuerpo?
Cuando parta diré gracias
Y el infinito reirá en mi corazón
¿qué vera mi muerte de niño invisible?

V

Soñé un mar inmenso
donde mucha gente chapoteaba
flotaban juguetes a mí
alrededor como recuerdos
perdidos en otra época,
en otro cuerpo: pensamientos.
Un músico encontró un
Contrabajo, justo a mi lado,
era particular y desplegable
como un cambiador arcaico.
Lo ejecutaba y no sé
porque deduje que era
Jazz mojado, orgullosamente
un mar de eternidad
que volvía y se iba
mientras un espíritu nos
mezclaba para elegir
y volver a repartir.
La vida y el latir de
un flujo insaciable.

VI

Disparador de señales
que abre al poder su camino
y al ego sus juglares
danzantes que inventan ritos.
No está todo tan bien
para que te haga mal.
Doblegar la maldad
cuando camino entre inocentes
debe parecer indecoroso
para el estilo.
El cachetazo son los riesgos
de cargar con nuestro yo pesado como libro.
Pero no hablemos de los adornos
que se puedan caer al final
porque de tanto exponerte
vas a terminar aburriendo.
Juego al corazón con la fuente
cuando todo el pasado
quiso que llegue al presente
siempre siendo el manantial de la muerte.
Hasta cuando tendremos que saber
tan poco de nosotros para sorprendernos
de las manipulaciones que efectuamos.
Hay días que sirvo para no hablar
y quedarme esperando la formula
que se repite en irrepetibles gestos
que acompañan de madrugada las cavilaciones.
Receptor de señales
que entrega al poder su camino
abolición del ego inventa ritos
en éste juglar danzante y desprevenido.

VII

Mi palma sostiene mi cara,
mis piernas se estiran,
me doy vuelta: el gato
juega un tanto parecido.
Los dos dormimos más,
él esperará un cambio
y yo otro pero no
requiere voluntad e impulso.
Duermo más de lo que vivo
mi luz es la que alumbra un nicho
mi aire de flores marchitas.
Mis recuerdos borrosos
como llantos de fotos marrones.
Sueño en muchos lugares,
soñar no es vivir,
soy la raíz de un árbol a punto de morir.
¿Dormirse hasta aburrirse es bueno?
Su palma sostiene su cara,
sus piernas contraídas,
mueve su hocico invocando
aromas de flores pasadas.
¿Aburrirse hasta dormirse es sano?
Morirse tan lentamente mirando el cosmos
y escribiendo versos de piedra
como también escupiendo agua
a un gato de agua que abre sus ojos.
¿Que dirán los cantos del canario
al oído del gato?
¿Que catarata imperceptible
iluminará su recuerdo?
¿Cuando habrá olvidado que fué salvaje?
¿Cuando empecé yo a ser domestico?
Guardó sus garras
yo guardé las mías.
Ya no somos cazadores
desgarrando la carne
y todo escasea porque explota
las carnes explotadas son miseria.
Yo dejo que entre la noche azul
mirando sus ojos de diamante en la oscuridad
la noche es más profunda que el día.