miércoles, 26 de mayo de 2010

Eddy Morales - La Paz - Bolivia

Contacto con el autor: http://eddy.morales.rios@gmail.com


Las palmeras canarias

Esquivar los veloces taxis y buses en la principal calle del centro de La Paz, mientras procuro encontrar un pequeño espacio en la acera repleta de vendedores y personas, para detenerme un rato a tomar impulso -pero no aire-, y luego volver a brincar a la calle a seguir esquivando los veloces taxis y buses, no es lo que más concentra mi atención. El bullicio, el humo del diesel, las calles semejantes a un bazar asiático y los vehículos veloces alborotan tanto la principal calle de La Paz, todos los días y a toda hora, que el fenómeno se ha tornado monótono e irrelevante, excepto tal vez para algún extranjero aficionado al turismo bizarro. En cambio, vale la pena ver, observar, admirar y contemplar las dos palmeras canarias de la plaza, al final de la calle. Estos monumentos vegetales ya existían en los años 70s cuando la perspectiva de mi niñez me hacía ver La Paz como un sitio ideal para tener aventuras, y estos árboles aunque más pequeños que ahora, eran la representación del misterio, porque por más que lo intenté, nunca pude trepar a su copa. En aquella década era posible establecer una clasificación de los árboles por el grado de dificultad para treparlos. Los del parque zoológico eran los más fáciles, porque se trataba de una especie de setos de pinos que habían desarrollado con los años muchas ramas bajas y por lo tanto facilitaban enormemente el ascenso. Los árboles del jardín botánico y de la mayoría de las plazas de la zona sur, presentaban una dificultad media. Los eucaliptos del bosque de Pura Pura eran muy difíciles, aunque el placer de visitar el bosque estaba asociado a mi habilidad de saltar del tren en movimiento, eludiendo al boletero, y en época de lluvias se formaban charcos en medio del bosque donde habitaban ejércitos de sapos cuyos renacuajos eran negros y grandes, muy diferentes a las ranas de Calacoto, cuyos renacuajos eran verduzcos y más pequeños. Todo ha cambiado en La Paz, pero el lento movimiento del follaje que provoca la brisa en las palmeras canarias de la plaza, como queriendo mostrar su indiferencia ante el bullicio y desorden de la ciudad, posiblemente esté despertando nuevamente la imaginación de algún niño aventurero.


La idea


Se esconde en los sitos más inverosímiles de mi cerebro, pero en cierta forma la siento porque no deja de desplazarse entre sus neuronas y conexiones dentríticas. A veces trata de salir desesperadamente a la superficie, al igual que una persona que está a punto de ahogarse en el lago. Emerge, chapotea, da pelea, pero mi conciencia es implacable con esta idea y simplemente impide que mi voz la pronuncie o mis manos la escriban. Es por miedo a su letalidad. La imagino creciendo, difundiéndose en tertulias de café, en los buses y en los mercados, contaminando los conceptos que la sociedad da por ciertos, haciendo tambalear los cimientos de lo establecido, lo cotidiano y respetado. Aunque peligrosa para los individuos que viven del caos –y que se enriquecen con él-, mi idea no es del todo nueva; quiere volver a emerger impregnada de humanismo. Tal vez tiene más de sentimiento que de teoría, pero de eso se trata: hay que recuperar la capacidad humana del sentir integral, que combina amor, sabiduría y un estilo práctico de hacer bien las cosas. Es la más alegre de las ideas y por lo mismo la más seria. Quizás no la dejo salir porque sé de antemano que será un esfuerzo fútil. Pero si no lo es, valdría la pena arriesgarlo todo para que la lealtad contamine el corazón de los seres humanos.


Manzana mordida


No sé si existe el olor a manzana mordida, pero para mí es el olor particular que emanaba mi abuela, cuando acompañaba pacientemente mis juegos infantiles en el parque de la plaza de Uyuni. Por muchísimos años, me había olvidado de ese olor particular, hasta que volví a sentirlo emanando de las casas en un barrio viejo de Sucre. Los rostros que ahora veo en la calle me son completamente desconocidos, pero este aroma me hizo sentir en casa, un efecto similar al que me producen los techos de teja española, las paredes blancas y los jardines con pasifloras. Por primera vez hice conciencia plena acerca de la seguridad que me dio el abrazo de mi abuela y su beso cariñoso en la frente cuando -como resultado de una de mis travesuras-, me caí del carrusel del parque. Este recuerdo grato es ahora uno de los mayores tesoros de mi vida, al igual que el olor a manzana mordida.


Eugenia


La disposición de objetos en la habitación me dio una sensación de buen gusto. A pesar de que había algunos almohadones tirados en el piso sobre la alfombra, la manera aleatoria en que habían sido colocados, cerca a unas macetas sobre unas mesitas de madera, los hacía ver por decirlo de alguna manera, ordenados en el desorden general de la habitación. Unas notas de música caribeña envolvían la media luz natural del ambiente, calentándolo y tornándolo alegre, en sintonía con unos cuadros adornados con motivos étnicos que se encontraban guindados en la pared lateral.
Eugenia apareció por la puerta del fondo de la habitación y corrió para abrazarme. Su aroma se esparció por mi cerebro y su cercanía me hizo sentir feliz. Comenzó a hablarme y me preparé para disfrutarla, porque una de las cosas que me hizo enamorarme de Eugenia fue su amplio conocimiento de la literatura clásica. Me contaba anécdotas extraídas de libros, de pronto y sin anunciarlo recitaba algún poema exuberante, o me explicaba situaciones vividas por amantes en tiempos y lugares recónditos. Su modo de describir lo leído era una obra de arte en sí mismo; añadía elementos contextuales para mayor claridad, cuidando de mantener la esencia del relato.
Esta vez no pude comprender el sentido de su relato. Dos amantes se encuentran como por casualidad en la fiesta de fin de semana de un pueblo alpino, y después de bailar unas piezas musicales, la muchacha decide marcharse para evitar que su madrina se de cuenta que salió furtivamente de la casa. Eugenia con una sonrisa dulce me dijo:
- ¿Y por qué te preocupas? Solo disfruta lo que te cuento, no tiene que tener necesariamente un mensaje.
Luego me besó con dulzura, haciéndome palpar las nubes con los dedos. Así es ella: siempre deja claras las cosas. Me educa con amor acerca del amor, y me parece que ésa es la mejor forma de amar.
El ladrido del perro en el patio a causa de un auto que pasó velozmente por la calle, me hizo perder la concentración. Me di cuenta que tenía un libro entre las manos y Eugenia no estaba conmigo. Desde que Eugenia se marchó ya nunca más pude dejar de leer y en mi locura por su ausencia, aún la imagino relatándome aquello que leo en la soledad de mi habitación. Esa habitación con almohadones desparramados desordenadamente sobre la alfombra del piso.

sábado, 1 de mayo de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

Sebastián Nóbrega

Contacto con el artista: s_nobrega@hotmail.com



Silla - óleo sobre tela - 2004





Niña blanca II - óleo sobre madera - 2008






Rojo II - óleo sobre madera entelada - 2006





Tren I - óleo sobre tela - 2004





Huevo - óleo sobre madera - 2005




Zapatilla - óleo sobre madera -2008





En algo andan - óleo sobre tela - 2005

martes, 23 de febrero de 2010

Juan Desiderio


De Angeles Parricidas


Velocidad en tus palabras que imprimen el aire.
Qué frías las carnes de la despensa urbana
si vas por los pasillos, no olvides los ojos
porque los colores salpican las paredes del cielo.

Pastillas letales y el ron de la avaricia
la mente se busca entre los cabellos muertos
y la fibra en este día, bendito sea este viaje
se hace estática en el alma y reposo en el cuerpo.

Bailarina que miras por los agujeros de la raza
lo disperso no puede unirse en multitudes
porque el camino incierto es hoy una avenida de carteles
y el futuro no es más que una ruina sin nombre.

Quermesse tibia y falsa como junio
desde acá se ve una zona en la quimera
nada por tus tierras que conmemore la ciencia
con la que se quebraron los animales de tu suerte.

………………………………………………………………………

La cantante inyecta la presión de su voz
en el aire.
Va por el azar,
queriendo tocarnos.

………………………………………………………………………

El enfermero bajaba el interruptor
y mi amigo era un ángel ardiendo.
Consagraba su mente en un cielo
que parecía un horno.

………………………………………………………………………

Se estira como pose de Da Vinci
donde un tipo tiene líneas que lo cruzan
marca su piel altera la imagen
su casa de nylon lo calma.

El sueño es lo que el color no puede
la mano se piensa abriendo el cielo
la mano se pide por lo que gana.

Trucos nuevos, la pasión es la potencia
con la que movemos nuestra parte
y la otra en el silencio, se marea.

Y es mejor ser un mareado
que una mueca
buscadora de montarse a quien no vuela
y celebrar que caemos otra noche
viva el pie y la acelerada cremallera.

……………………………………………………………………



De El asesino de dios



Buenos Aires es tensa y dulce
Un valiant azul estacionado
bajo una morera, en la calle
donde asoma la anciana horrible,
que mira a todos los que pasan
por su vereda de baldosas humeantes,
cordones llenos de caries.
raíces que asoman de la pared rota del jardín.

Buenos Aires es tensa y dulce
Sus noches de secretarias perfectas
desde el cuerpo al cuarto de atrás
donde discuten sus sueldos
y sueñan con hijos
para dejar de morir por un rato.

Buenos Aires en tensa y dulce.
Minada de sótanos con poetas suicidas
y músicos al borde de la pala
que los llevará otra vez al asfalto,
para electrificar la calle
con cantos densos, visiones bajo el agua
fijos en las piernas
de la vedette del Maipo
que toma junto a su hijo
y lee un cuento de Jack London.

Buenos Aires es densa y temible.
La hecatombe debiera ser en Plaza Pueyrredón,
los profetas existen y la luz
del último vagón
se pierde entre ventanas azules.

Nos ofrece chatarra a cambio de afecto.
Buenos Aires regala sus joyas.
Siete maniquíes, el hueso de un psiquiatra
durmientes en vías muertas
restos de hamburguesas en bolsas de arpillera
cien bolsas de arpillera sin hamburguesas dentro
un buitre con cara humana…
vi su dibujo en la tapa
de un libro de mitos urbanos.



También estaba la mujer alada
de manos y rostro cubierto de musgo
o el perro con patas de plástico
y celular en vez de lengua.

Pero el que me sofocó fue un viejo
su cuerpo estaba hecho de efectos naturales.
Ciclones, temblores, plantas quemadas,
edificios de paredes de vidrio…

Al regresar, contemplo el incendio de un banco
imagino monedas fundidas en manos de los avaros.
El edificio se derrumba, su inteligencia
forma un cerebro con chispas y rayos

………………………………………………………………………

Cuando era chico, creía en Dumbo
elefante hindú de las figuritas
que robaba del quiosco de mi tía
cuando pasaba el tren, y ella
apoyaba su cara entre las manos
acodada en una ventana rota
recordando a su hombre
de fe generosa que un día
se fue por las vías arrojando
flores de manzanilla. Tía
colgaba su mente en la alambrada
y yo en figuritas de chapa
dibujadas por artistas pobres y malos.

………………………………………………………………………

De Tos


No se de rutas que vayan al ensueño
no se de abrigo que entibie mi reflejo
no se la razón del que cuelga
no se de diablos, ni de llovizna.

¿qué aprendí en estos años
de piel deforme y guerras naturales?

A parar los relojes
que hacen posible
la entrega de virtudes
por correspondencia.

……………………………………………………………………

Creyó que en el infierno
todos seducían
a través de una piel
llamada ciencia.
Que el barro era gas
y el fuego calmaba la sed.

Abel pasaba las horas
acariciando animales
de lana perfecta.
Y no tenía sed.

Las cárceles vinieron después
cuando la adicción
a la carne muerta
hizo de Caín, un impulso.

Tanto le simpatizaba a Luzbel,
que el piso de la celda
se hizo abismo. Y no dudó
en presentarle
a una exquisita mujer
cuya física contenía
los secretos del cosmos.

Se entregaron
como el veneno a la lengua.

……………………………………………………………………..

El tren fantasma pasa
por delante. Por detrás
uno más denso
con formas y sombras.
Un tren físico.

Estación Floresta, aquí
se aquieta la epilepsia
después de un viaje
por el cuerpo
montaña rusa vestida
de azul hueso
zapatos de dinero… no

Estoy en el furgón.
Bicicletas colgadas como reses
soy dolor
viajando por un tajo
de ladrillos. Y el tren
transporta bacterias
contentas y feroces,
a destruir los tejidos
de la ciudad.

……………………………………………………………………

De Barrio Trucho



IV



Joaquín el pelahueso
trabajaba en el cementerio
de Flores.
Las tardes eran
de interferencia portátil
y sus ojos congelados
perdidos en los yuyos.

Joaquín lavaba
una docena de huesos
por día
luego sus manos
en un dibujo impreciso.
Joaquín
cuidaba a los muertos.

Un olor eterno
a galpón quemado
distraía a Joaquín.
A veces se lo ve
mover sus brazos
bajo los chispazos
del premetro,
ponerlos en tierra
y quedarse horas
ardiendo bajo el sol.

Las noches de Joaquín pasan
y un bar de la avenida Cruz
lo declara exquisito
patear una mesa
arrasar a la mujer de un
prójimo
que meta palo
y a la bolsa
y a Joaquín
la mano de los siglos
bajo un flash de olor
a galpón quemado
la soledad de un viejo
encendedor a bencina
y alguna que otra adicción
a un chico
sin muslos
ni piedad
entre sus pechos
que acaricia Joaquín
vendiendo su bragueta
a la muerte.

Si
una vieja deuda
esa de acariciar huesitos
y pelar
los últimos vestigios
de tendón
porque la vida de Joaquín
es como un gran
descanso.


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XI


la historia triste
de una abuelita
que regaló sus tejidos
y sus flores
a las arañas

es triste
la historia
de las arañas
que tejen abuelitas
como países
donde posarse

los hilos enganchados
de los pulóveres
que se ponen
las arañas
y las abuelitas
para diferenciarse.
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e-mail de contacto con el autor: http://juanderio@hotmail.com/

lunes, 22 de febrero de 2010

Christian J. Kanahuaty - Cochabamba - Bolivia


contacto con el autor: Christianjk782@gmail.com


LOS CHICOS

Para Wilmer Urrelo Zárate

1.
Demetrio está vestido de plomo. Con zapatillas blancas y el cabello largo hasta los hombros, sin acné en la cara nos da su mejor sonrisa luego de años de ortodoncia. Tiene la piel blanca y no tiene vellos, calza cuarenta y dos. El reloj pulsera lo tiene sujeto a la muñeca izquierda. Todas las mañanas desde que tiene seis años estornuda muchas veces a causa de la alergia que le tiene al polen. Es el único hijo de un matrimonio que ya no existe más.

2.

Ángel mide un metro setenta, ojos cafés oscuros; cabello castaño lacio, cortado emulando el estilo de los jóvenes Beatles; tez trigueña. No usa anillos ni reloj pulsera. No se pone shorts porque no le gusta la forma que tienen sus piernas. Su voz es áspera, como si hubiera fumado grandes cantidades de cigarrillos en su niñez. Su piel tarda en cicatrizar más de lo normal y cada verano sufre grandes hemorragias nasales que combate comiendo mandarinas y tapándose las fosas nasales con perejil. Hace tres meses ha dejado de ser vegetariano.

3.
Ángel y Demetrio se conocen desde hace muchos años. Siendo sus madres amigas hubiera sido imposible que ellos no llegaran a ser amigos. Han discutido sobre mujeres, sobre ciertas canciones que uno cree que son fundamentales para entender su generación, mientras que el otro sólo les atribuye valor por su sonido. Discutieron sin llegar a nada concreto sobre deportes extremos, y para uno de ellos el arte jamás podrá explicar la vida y por eso prefiere prestar atención a las cosas que piensa que son más reales. El otro, como está empezando a escribir poesía y desde hace cuatro meses que pinta paisajes rurales con acuarela, prefiere quedarse callado. Así, poco a poco emergen los comentarios sobre las películas que vieron la semana pasada, luego pasan revista minuciosa a las anécdotas de las vacaciones de invierno. Esos momentos hacen que el tiempo pase volando, así pueden ser ellos mismos, sin pretender nada más que un buen momento que justifique el día.

4.
Cuando cumplen quince años, a uno de ellos le regalan un ramo de flores. Al otro un juego de rompecabezas de mil piezas que representa la catedral de Notre Dame de París. A ninguno le gusta demasiado el regalo recibido. Sólo dan las gracias con una sonrisa que, si se piensa bien, no quiere decir nada.

5.
Uno de ellos tiene pesadillas, pero siempre despierta antes de mojarse por completo. El otro, a veces se encierra en su habitación y repasa las canciones pop que transcribió aquel verano en el que estuvo solo.

6.

Ángel, al igual que Demetrio empieza a pensar en su futuro y en la carrera que debe estudiar. Desea ser ingeniero, pero detesta las matemáticas y sabe que sólo con esfuerzo no puede llegar muy lejos. Conoce que Demetrio ha manifestado en más de tres oportunidades su deseo de ser médico. Pero sabe que tampoco su amigo tiene mucha idea sobre el tipo de médico que quiere llegar a ser.

7.
Así que un martes parecido al anterior, Demetrio le dice a su amigo que se marchará; que irá a estudiar al extranjero. Al decir esas palabras, Demetrio se cuida más de lo aceptable para no mencionar el país o el nombre de la ciudad donde irá a parar con sus huesos. Ángel, a decir verdad, no se sorprende mucho, pero reconoce que no entiende nada. Prefiere cambiar de tema y preguntarle a quién dejará su colección de películas, pues desea que Demetrio se las entregue cuanto antes. Tras algunas preguntas y un razonable puñado de dudas, Demetrio decide dárselas dos días antes de su alejamiento. Ángel se despide deseándole suerte. Secretamente piensa que él ha salido ganando.

8.
Ángel se acuesta con Romina, se enamora de Mariana y seduce a Pamela. Juan lo odia y es el mejor amigo de Consuelo que tiene ocho años menos que él y es la hija de Sonia, su vecina del 1A. Se sienta junto a Raquel y siempre, viéndole la nuca está Rodrigo que quiere demostrarles a todos que ese tal Ángel no es la mosca muerta que aparenta ser.

9.
Demetrio sólo tiene a Laura. Se conocieron en los cursos preuniversitarios y se gustaron de inmediato. Cuestiones químicas, podría pensarse, pero puede que hubiera algo más de sofisticación en aquel encuentro. La quiere y ella lo respeta y pasa por su departamento tres o cuatro veces por semana para prepararle la cena. A Demetrio no le interesa ser parte del cuerpo de Laura y ella empieza a desconfiar, quizás esa tal Andrea sea la causa de todo; Laura ha encontrado mensajes de texto de ella almacenados en la memoria del celular de Demetrio y aunque no dicen más que generalidades, podría ser que en realidad oculten algo muy sucio.

10.
Ángel ha empezado a trabajar en una firma de arquitectos de relativo prestigio y es el responsable de tres proyectos. Uno de ellos que es financiado por la cooperación japonesa no es precisamente el que le quita el sueño, sino el otro; el que debe entregar en cuatro meses y que es supervisado desde el mismo Ministerio de Obras Públicas y Previsión Social. Además, por esos días, se ha mudado al departamento de Nadia. Vivirán juntos. Se conocieron, hablaron, rieron, se enamoraron.

11.
Cuentas por pagar. Libros que deben ser devorados antes de lo previsto y maquetas que nunca resisten las pruebas de calidad. Cheques que van rebotando y cirugías que se ven detrás del cristal, para descubrir que las náuseas son más fuertes que antes. Meses y meses sin saber qué hacer, hasta que uno de ellos empaca todo y dice adiós. La vecina del 1A le recomienda para un trabajo en una clínica que también tiene un pabellón dedicado a la belleza facial y al rejuvenecimiento corporal. El dinero ahorrado ahora es necesario para alquilar en un centro comercial dos tiendas unidas por una pared falsa donde instalará una distribuidora de materiales de decoración: Un año después, ambos se han acostumbrado a sus nuevas y delicadas funciones.

13.
Demetrio aún recuerda los sueños de Ángel. Pasea los fines de semana por barrios que se parecen en algo a su anterior hogar.

14.

Demetrio ha descubierto que no desea estar con mujeres. Las últimas relaciones que ha tenido no le han hecho ningún bien. A veces piensa en castrarse pues cree que suprimiendo ese órgano suprimirá el deseo.

15.
En el lugar donde Demetrio trabaja, las intervenciones avanzan y se revolucionan sin que él se de cuenta. Los implantes de senos ya son normales, las liposucciones son cosa de rutina. Los liftings llevan sólo unos minutos. Y como les va cada vez mejor han llegado a pensar en los pasos siguientes.

16.
El centro comercial, a causa del crecimiento de la ciudad, ha ido quedando más y más al centro de todo y en el justo medio de ese universo está la distribuidora de Ángel, que se ha convertido en la agencia principal, porque ahora el negocio posee tres sucursales. Una a cargo de Mónica, la hermana de Nadia, la otra está a cargo de Nadia y la última, que se fundó tan sólo hace ocho semanas, está regentada por Consuelo, la hija de la vecina del 1A que ya tiene edad suficiente para querer hacerse responsable.

17.
Demetrio está leyendo revistas médicas. No tiene título pero ha ingresado a quirófano como enfermero ayudante y ha soportado con éxito la visión que le ha producido la implantación de senos. Es también el encargado de hacer el seguimiento a tres hombres que, en base a una exhaustiva fórmula, están desarrollando glándulas mamarias, cambios en el timbre de su voz y diferentes secreciones en la orina.

18.
No sé explicar cómo es que el informe médico que está leyendo puede ser tan hechizante. Ciertamente le han realizado varias pruebas pero él cree que aún debe existir algo que no está tomándose en cuenta en su caso. Nadia lo mira y no sabe qué pensar cuando lee sobre su hombro la palabra: “disfunción” seguida de un paréntesis que contiene las palabras: “Esterilidad crónica”.

19.
Un sueño largo es interrumpido por una secuencia de imágenes aterradoras. Demetrio despierta envuelto en sudor ácido, ha tenido una pesadilla.

20.
A pesar del tiempo que llevan juntos las noticias no son alentadoras ni fáciles de sobrellevar; más aún cuando el deseo de una familia es más fuerte que la capacidad que se tiene para entender lo que no se quiere comprender. Ángel deja que Nadia se vaya, pero no le pide otra cosa que la firma de un nuevo contrato. Ella lo lee con los ojos mojados y rojos, lo besa por última vez. Ángel le acaba de regalar la sucursal.

21.
Federico, luego Sergio, después Fabricio y ahora, Martín. Todos ellos han entrado en la vida de Demetrio y lo han hecho feliz. No lo han complicado como otras y le han enseñado el reverso de la pasión, del amor y de la piel.

22.
Vendió casi todo. Regaló lo que sobró. Compró un boleto y sin despedirse de nadie más que de la vecina del 1A, Ángel se fue de la ciudad.

23.
El médico le explica el procedimiento. En realidad, él ya sabe cómo y en qué tiempo tendrá resultados; pero aún así debe escuchar lo que vendrá por otros labios; de los labios del que hasta ayer fue su jefe. Saben que su relación desde ese momento ya será otra, pero eso no les impide guardar esperanzas sobre un futuro de nuevas complicidades.

24.
Ha tenido suerte. Muchas personas le han dado referencias adecuadas sobre su amigo y como ya tiene algún dinero ahorrado puede disponer de su tiempo con facilidad. Lo buscará y le contará todas esas sensaciones que lleva guardadas en la garganta.

25.
Las hormonas han funcionado. Sus ojos, a pesar de tener el color de siempre poseen un brillo jamás expresado. Las depilaciones han sido lo de menos. El quirófano ha sido preparado. Antes de ingresar concientemente se despide de sus antiguos colegas con la voz que tuvo y para jugar un poco y romper la tensión se despide de las administradoras con la voz que tendrá.

26.
Seis horas. Juegos plásticos. Un cuerpo en un quirófano como éstos es un cúmulo de plastilina. Implantes adecuados, pigmentos precisos: Aquí se está trabajando el futuro. El cuerpo de antes era sólo una ilusión. El verdadero ser emergerá de entre las gasas. Será bautizada de nuevo. Ella también tendrá una oportunidad.

27.
Una tarde de finales de otoño, Ángel la ve en una cafetería frente a un parque, se acerca a ella, y ella le sonríe. Hablan, caminan y entran a la sala de un cine para entretenerse viendo una película cuyo título no les importó conocer. Cuando salen ya están más que juntos. Como si desde siempre se conocieran. Quedan para verse la mañana siguiente y se despiden con un beso. Ángel, un poco nervioso le pregunta su nombre, ella se acerca a él para que sienta un poco más su perfume y le responde: “Paola”. “Me llamo Paola, Ángel”, se besan de nuevo y ríen al separarse. Al caminar, Ángel ha decidido estar con ella y olvidar todo lo demás. Ella dentro del taxi que acaba de tomar de la esquina, prefiere no pensar. Se muerde un poco el labio inferior, juega con sus pulseras de plata y ve cómo la noche hace encender los escaparates de colores.



HIJA

Extracto de: "Museo"


La madre vio a su hija acercarse y recordó que le tenía que hablar de algo que había estado postergando durante semanas. Su hija tiene quince años y goza de buena salud, es bonita y su cuerpo está empezando a adquirir la forma adecuada. La madre empieza por un rodeo, le comenta que la leche ya no cuesta dos veinte como antes y que el tomate y la carne están subiendo cada día y que hay poca papa en el mercado. Eso a su hija no le importa mucho y en muchos sentidos no entiende por qué su madre le está diciendo todo eso, si ella ya lo sabe. Su madre le explica que su trabajo no es difícil, que consiste en hacer felices a los hombres y siempre estar dispuesta a escucharlos, ya que ellos pagan por ser escuchados; incluso pagan para sentirse queridos por unos minutos. Ahora su hija no entiende nada. Ella siempre creyó que su madre regentaba un hostal, pero ahora empieza a entender que esa no es realmente su tarea en dicho lugar. Su labor es otra, y su hija acaba de imaginarla a través de los pliegues que se forman en los párpados de su madre que empieza a contener las lágrimas que quieren salir. Le dice que se tiene que depilar, que tiene que pintarse los labios y que debe hacer algo con su cabello, no puede tenerlo suelto y enmarañado todo el tiempo. Le cuenta que ha quedado con el dueño del lugar. Que su ingreso será el próximo viernes, un primer viernes como debe ser, y que hasta entonces ella se encargará de enseñarle todo lo que los años y los hombres le han inculcado en su cuerpo y en su memoria. Una vez más le repite que el oficio no es difícil, que al principio duele, pero que luego de los días es como un simple ardor. Le dice que la clave es no dejarse besar ni tocar mucho por ellos y menos aún debe de involucrarse en los problemas que ellos le cuentan. Dice que puede pensar en otras cosas mientras ellos hacen lo suyo, que así será más fácil. Su hija entiende todo y por primera vez en su vida, escucha a su madre con atención y cierto respeto. Se da cuenta que su madre no es ni remotamente la más bonita del lugar pero comprende que sólo ella puede enseñarle todo lo necesario para sobrevivir en ese lugar. Se queda quieta y espera a que su madre se levante para que así ella pueda hacer otra cosa. Su madre sólo alcanza a darle un abrazo y ella siente en el cabello de su madre el aroma de todas las horas consumidas dentro de esas camas añejas, curtidas y sonámbulas.

jueves, 18 de febrero de 2010

Soledad Nieto

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Tìtulo: Terraza Kandinskiana
Tripticos de 3m ancho x 1.20 de alto
Tecnica Mixta






Tìtulo: Cielo Chino
Tripticos de 3m ancho x 1.20 de alto
Tecnica Mixta




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martes, 16 de febrero de 2010

Didier Franco - Colombia

COSAS



ÉXTASIS. Acrilico sobre lienzo 50 x 35 cm. 2009.

CUBISMO




DE CUERDAS. Acrilico sobre lienzo.120 x 100 cm. 2009.




PORTEÑA SOLEDAD. Acrilico sobre lienzo.80 x 100 cm. 2009.

VIRGENES URBANAS



PAÑITOS DE AGUA TIBIA. acrilico sobre lona. 50 x 70 cm. 2009.


UNA MIRADA




ROSTRO 4. acrilico sobre lona. 57x80 cms.(col. particular)


******** Contacto: didierfv@gmail.com*******************************************

Griselda Sardas

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fue osado tu cuerpo sobre el mío y el testimonio del unguento almizcle,ese estado que amparo como gigante glotonería.
Elijo existo a un iluso olvidado
invento la táctica galante a la lengua lánguida...y túpidos todos como gomero urbano le gritamos al general Alguiso: ¡gordo opaco te lástimo con las brasas de mis palabras! y con posibilidades de pulpo tomo el timón y voy loma adentro entre la brisa y la bruma , te busco, único, inagotable.
Y te beso con luces de guindas...blancas, pero de guindas.


********************* *

Florencia del Guesso

Florencia Del Gesso tiene, hasta el momento, editado un libro llamado ‘elpaísdelviento’.El cual pueden conseguir mediante la Editorial Independiente Morosophos (www.morosophos.blogspot.com / morosophos.editorial@gmail.com).




Canta la ausente

Estoy acá.
Me llaman abril, azul, amor.
Roto el cable, yo no tengo nombre.
Olvido los restos abiertos en la piel
del tatuaje oculto
bajo la línea de mis senos.
Me dicen, me dictan en mayúsculas
-como gritos-
las respuestas equívocas
a mi camino de flores altas
como alambres de púa
en el pasto del jardín.

Estoy acá y quiero una puerta.
Una ventana, un agujero
una abertura donde poner los huesos
de estos años de ancianidad repetida
y juventud acelerada.
Estos tiempos de guitarra coja
de espías en la noche
de comodines ausentes
y figurita repetida
en el album de recuerdos.

Estoy acá.
Alguien pregunta, alguien insiste.
¿Es la noche una mujer hambrienta
con las piernas abiertas
pidiendo, en aullidos de loba
un secuestro, un cofre de sueños ajenos
para amamantar a sus crías muertas?

No tengo respuestas.
Yo sólo poseo
Un cuaderno liso
llamándome al vértigo
de la letras oscura
como la noche
y su vejez eterna
de madre huérfana.

Me crucifican viajera, vagabunda, amante.
Me empapelan la espalda
con canciones de nadie
que debo rellenar de nombres propios
de besos nacidos
de sexos comulgados
y arraigos imposibles.

Estoy acá.
Como un río de fresias
marchitas
en el boulevard de mis pupilas.
Como una certeza que no perdura
como un piano chillando
des.afinado
en la mañana
tuerta
de agosto
convulso
en la esquina de mi sexo.

Acá estoy.
Buscándole nombre
a mis muñencas ciegas
y desnudas.
Y olvidando, por tercera vez
el mío propio.

Matías Flocco

Desde hace más de una década el multifacético Matías Flocco improvisa y esquematiza sus sueños, sus proyectos y sus ideas de un modo totalmente independiente y autodisciplinado. Sus obras son realizadas con materiales que para muchos no son sino basura: restos de pinturas, maderas y telas que terminan en sus manos convirtiéndose en magníficas obras de arte de una calidad y estilo único y genuino.
El artista se basa preferentemente en la estética utilizando imágenes y formas delineadas que llevan un tinte simbólico tras los colores y los cuerpos llegando hasta lo informe, lo abstracto y lo interno como una expresión del alma que, sin dudas, es el Arte mismo.
Las obras que se exponen a continuación pertenecen a sus últimos trabajos, los cuales podrán contemplarse en el Tercer Encuentro Internacional del Movimiento Artístico Latinoamericano, acompañados de los textos de Andrés Bonvin.
La primera, cuyo nombre original permanecerá oculto por razones ajenas al mundo, ha sido rebautizada por Bonvin como “El Gringo” con motivo de hacer más comprensible la interpretación en conjunto con el artículo periodístico que ha redactado motivado por la pintura.
“Yessey”, como se titula su último trabajo, ha nacido de “La Noche del Día”, novela ejemplar del ya mencionado escritor, con el cual se proponen generar un vínculo más intrínseco entre las letras y los matices, la prosa y las líneas.




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Titulo: "El gringo" ... El autentico estereotipo del forro.


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Titulo: "Yessey"


…la boca entreabierta, asomando tímidamente sus dientes de nieve, muestra en los labios una extraña mueca de dolor o tristeza, contraído el labio superior hacia la comisura derecha, podría ser, a la vez, mueca de aversión tanto como de hastío…


extracto de la novela ejemplar
"La noche del Día" de Andrés Bonvin




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Titulo: "Gertrudis."

Medidas: 120cm x 100cm.


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hvaldez, Madrid - España

DIOS




dime como llegaste a estar en la nevera...
la última vez que te ví
no tenías tan mala cara
algo de conejo saltón, inquieto y moviendo la mandíbula,
pero llegar a esto...
vamos,
entre los zadajos y las natillas de limón.
así como dios te trajo al mundo
un cero a la izquierda del plato de comida...

sábado, 5 de diciembre de 2009

EVAngelina



Las sendas del infante... las manchas del crecer.





...Va a llevar mis sueños al justo lugar (Oleo).




Paranoia somnolienta (ataque desequilibrado de emoción) - (Acrilico).

jueves, 26 de noviembre de 2009

Luq.

LeN y sus pensamientos de entre gramáticas.
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Invierno

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Agustín Marcenaro

COSAS

Nadie con la posibilidad de razonar un misterio:
se quedaría de brazos cruzados.
Nadie: podría ser yo.
Yo podría ser nadie.
Pero ni yo ni nadie, podría ser alguno-
aunque algunos podrían ser muchos.
Si quisiese ser más explicito lo sería.
Y si lo fuese, podría ser que no lo quisiese.
A veces creería que supongo demasiadas cosas,
Y otras veces creo que las cosas creen más en mí que cualquiera.
A las cosas les escribo poemas,
Y las cosas no agradecen, ni se emocionan.
Aunque para mí algo ocultan en su forma material,
tal vez sobredosis de sentimientos que les inyectamos- drogas - souvenirs que quedan acá-
Cosas, que son cosas, que son.
Están.
Estoy.
Estamos entre cosas.
Y la naturaleza, en su grandeza omnipotente, diosa inexplicable
si pudiese ser cosa, lo sería.
Y las cosas entre tantas cosas... sospecho: se mueren por llover.
A la naturaleza también le escribo poemas,
Y ella ni las lee, ni las siente.
Aunque dude, y vea en el tronco de esa palmera una sonrisa afectiva,
que me cuida y me mima como si fuese un nieto de mejillas gordas.
Sea como sea: es.
Es naturaleza todos los días. Lunas, estrellas, soles, flores.
Y las cosas todo el tiempo, ocupando espacios, sin ser menos,
Se guardan en ella, poetiza que cada noche recita ausencias
hambre sabor a cartón y su olor de amor masoquista.
Lo hace
para que beba de sus tetas de mujer: leche que me incite a creer en lo que no escribo,
en esos suspiros famosos que cada vez dicen menos y se ocultan detrás de todo lo que soy.
Importa:
Rodeado de cosas, no las hago menos.
Las invento, las escucho y no le doy los gustos que me deben.
Igualmente se que
si las cosas escribiesen, me escribirían poemas.
Letras –arañazos de expresión que
quizás ni siquiera lea, que quizás ni siquiera sienta; yo tampoco.
Pero no me juzguen,
¿quién podría entender a una cosa siendo uno: una cosa tan distinta, siendo uno: naturaleza creadora?

De tanto gotearles mi mente,
No mire al papel que recibe mi tinta sanguínea,
Y de golpe zarpazo, la hoja se me ha puesto a llorar.
Por lo menos:
Ahora que llueves cosa, ya no me tienes porque envidiar.

SE QUE HAY UN CALOR QUE NOS BUSCA

Al tiempo arrepentido de mi destino
no se le puede decir nada.
Él es una bola de ego rodando a través de mis ganas,
recorriendo paciente mis horas,
alimentándose de mis fracasos como si fuesen empanadas salteñas

Escribo pidiendo a ruido de silencio que la mañana no me despierte,
Que no me confunda con alguien más, que yo duermo de día,
Que sueño cuando los pájaros intentan hacer melodías como las que hacía Bob Dylan.

Y entre tanto discurso de amor,
entre tanto ídolo retorciéndose en su infierno,
entre tanta rosa venida a menos,
entre tantos cuerpos escasos de pasión,
entre tanta jaula pintada de libertad,
entre tantas manos trabajando para otras,
entre tanto suicidio masivo en colectivo a la hora pico,
entre tantas lágrimas buscando perdón, entre tanto,
se que hay un calor que nos busca, un calor similar al que logra una chinche al disfrutar de la carne bañada en sangre de algún pie distraído que pensó jamás merecer semejante dolor, un calor padre de Adán, hijo de Eva, un calor desnudo que se desnudaría frente al espejo de sus dudas, sí las tuviera.

risas
Y si la tierra gira es por el escalofrío que le da el ser parte del universo.


“Te explique unas 5 veces querida que ella es una amiga”
Le dice él recordando a Sabina y sus mentiras piadosas.
“¿Vos te pensas que vas a hacer lo que querés?”
Le dice el padre a su hijo, repitiendo lo que una vez su padre le dijo.
“Sos el amor de mi vida, sin vos no puedo vivir”
Me dijo ella creyéndose que lo sentía, haciéndome creer que lo podía sentir.
“¿Qué me decís?” te pregunto yo a vos, buscando una respuesta en tu mirada.
Solo en tu mirada, -SOLO- con tu mirada para que no me distraiga tu boca, para que no me distraigan tus palabras.
“¿Qué te digo?”
Te digo que tengo más de un sueño y que no los quiero soñar en una cama de dos plazas.


MI FRUTO

Te molestas,
distancia que deja crecer aire al zanco largo de tu belleza
Porque lo quieres, y la semilla es tu herramienta
Mi fruto, el que devoré y planté en mis entrañas
para que te hagas inmensa
Hechas raíz, te expandes al pubis
y no envenenas.
Careces de frente.
Olvidas a sus espaldas rancias
y no logras,
sabrás de imposible asunto, en un algún punto, en el tuyo-
Astuta mediante cordura bien disimulada,
autentica, de rostro fingido adherido a caras,
secas al alma,
amagas,
escapas de cada sombra rebelde que se refleja de ayer.
En mi espacio me libero de tu absoluta entrega buscando lo contrario,
abrazando a escondidas un deseo,
rogando que si te rascas no me hagas sangrar.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Andrea Mineko

15

- no juegues- me dice el reflejo
- no juegues que ya sabes
como termina esto-
y yo me miro diciéndomelo
-ya se- me digo fastidiada- y me peino
-¡claro que ya se como termina!
termina...
-bueno...- me dice mirándome a los ojos,
como para ver si realmente entiendo,
yo esquivo esa mirada,
me miro los pies descalzos,
miro el piso, la ventana,
hace frío,
y quisiera morir en la cama,
cerrar los ojos y soñar,
cerrar los ojos y amar,
y abrir la boca y reír,
y abrirme;
y sin embargo
estoy de pie mirando mis ojos en el espejo,
ojos rojos ojos,
yo me empaño y me desprendo,
hay algo tan conocido en ese desprendimiento
que empieza así suave,
hasta delicioso,
y después se precipita caudaloso
a medida que se va llenando de mar mi interior,
de olas tediosas, que se agitan cansadas,
y ya no veo mas nada,
ni pies, ni piso, ni ventana,
solo hace frío,
y solo estoy yo en la cama,
y no sueño, ni muero,ni me abro,
solo cierro los ojos,
para que no se sigan vaciando.

26 de mayo de 2009

29

mientras me peino pienso en vos,
trato de imaginarme como serás,
por ejemplo,
la fuerza de tu mirada
o el sonido de tus palabras,
y cuales escogerás para nombrarme,
y con que otras me rezaras
como si yo fuera tu dios,
un dios cautivo de tu oración.

imagino tu silencio
concentrado en tu interior,
donde querré meterme
para intentar llenarlo hasta completarte;
y tu aleteo suave a mi alrededor,
buscándome para cazarme;
y la forma de tu boca,
cuando te enojes conmigo
porque soy una tonta
y te trato como a mi enemigo;
y tus manos jugando con mi esencia
convirtiéndome en mujer, niña, mujer
después luz, después domingo,
y bostezos llenos placer.

imagino tu risa
como el mas hermoso de mis sonidos;
y la profundidad de tus sueños
cuando te vea dormido;
y tu belleza de otoño,
de hojas esparcidas
cayendo en mi interior
llenándolo de crujientes ocres,
y serenándolo

mientras te imagino,
me peino y me miro,
el espejo dice: -todavía no ha venido
¡ya vendrá!
-después- te cuento-voy a ponerme
un lindo vestido
y pintarme la boca de rojo,
para que me veas hermosa
y no me puedas dejar besar,
-todavía no has llegado-digo
¡pero ya vendrás!

agosto 2009

33

el mundo crece
se arma y se desarma
se desborda, lucha,
ama y canta,
y yo solo juego
a la escondida
con la realidad

me cuento hermosos cuentos
cada noche para dormir
y cada día para soñar,
llenándome de infinitas palabras,
ociosas, bellas, extrañas,
que me hablan y me hablan…
y mientras no miro afuera
no miro como me pasa el tiempo
no miro la tempestad y sus destrozos
como erosionan mi inocencia
y parte de mi cuerpo,
no miro que hace tiempo ya soy mujer
jugando en mis zapatos de niña
maquillándome> sola frente al espejo
solo para verme como seré,
mientras quiero y no quiero
salir sentir saber
le pregunto a los arcanos
por el futuro que ya quiero ver,
y del que tanto me resguardo:
¿ me amará él?
¿encontraré mi tranquila felicidad?
¿saldré alguna vez para ver
que afuera también es un lugar?

13 de octubre de 2009

36

estallar
así nada mas
de una mirada,
el espejo
y sus infinitas preguntas,
volverme fragmento
y desparramarme sobre el suelo,
repetirme diferente, ausente y siempre igual;
afuera mi mundo se aburre de mi
y ya no me interpreta mas,
es solo un lugar donde las cortinas sueñan
en cosas muy viejas,
cosas rojas como juguetes,
o rojas como un adiós
en un día en que llueve
y lo único que se puede hacer es mirar

(adentro o afuera es igual)

y yo solo miro;
es un movimiento repetido
de pasado y futuro al mismo tiempo,
retorno a mis encuentros, al olvido,
la huida, al estallido y el final;
adentro redescubro mi esencia
de luz y oscuridad
y me niego y me temo y me acepto…
una y otra vez….
y una y otra vez
cierro los ojos
solo para mirar busco, y salgo,
después, me confundo un poco
y vuelvo a entrar.

12 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

Juan Giles

"argot" Acrílico sobre lienzo 90 x 90 cm 2006


"Psicotrópico" Acrílico sobre lienzo 150 x 100 cm 2004





"Sin tìtulo" 90 x 90 cm collage / acrílico sobre lienzo 2008



miércoles, 28 de octubre de 2009

lunes, 26 de octubre de 2009

Nora Leguiza - Mar del Plata


Extraño ser



Desterrado, hundido y olvidado


Mandala Kultrun
Tecnica: acrilico.



Titulo: Presencias
Tecnica: Acrilico